viernes, 1 de noviembre de 2013

Hasta 3% de los menores de 1 año es alérgico a leche de vaca


Entre el 2 y el 3% de los bebés desarrolla alergia a la leche de vaca en sus primeros meses de vida, informó la Asociación de Empresas de Nutrición Infantil (ANI), al tiempo que aclaró que el 80% logra revertirla totalmente antes del año.

"Aunque para el ser humano la leche es el alimento por excelencia durante los primeros meses, la alergia a la proteína de leche de vaca (APLV) es la más frecuente en niños menores de un año, incluso en aquellos alimentados exclusivamente con leche materna", dijo a la agencia Télam Luciana Meni Battaglia, pediatra del Hospital General de Niños Pedro de Elizalde (ex Casa Cuna) y asesora médica de ANI.

Explicó que la APLV puede producir "una variada gama de síntomas de diversa intensidad", que pueden ser "inmediatos o retardados". Reacciones en la piel y problemas gastrointestinales son los más comunes.
"El tratamiento para la APLV consiste en eliminar de la dieta los alimentos con proteína entera de leche de vaca".

Por su parte, Gabriela Marín, jefa de la sección de alergias del hospital de niños Ricardo Gutiérrez, explicó que “lo mejor” es someter al paciente a un “desafío”.
“Nosotros no prolongamos la exclusión láctea, desde el punto de vista de la inmunología conviene inducir la tolerancia, siempre que el caso lo permita”, indicó.
“Nuestra experiencia nos avala en este tipo de tratamientos, vamos dándole al paciente poca leche diluida e incrementamos paulatinamente la cantidad y concentración. En general conseguimos que los bebés vuelvan a tomar leche”, agregó.

La pediatra precisó que no se debe confundir la APLV con la intolerancia a la lactosa, que "tiene que ver con el azúcar de la leche y no con la proteína".

“En estos casos se necesita mucho compromiso médico, el profesional debe tener en cuenta lo social, lo económico, el crecimiento del niño. Pero no hay que magnificarlo, sólo saber que existe este tipo de alergia y que por suerte tiene excelente pronóstico y evolución”, concluyó Marín.

Según la ANI, la mayoría de los niños adquiere tolerancia luego de 1 ó 2 años de tratamiento y el 95% lo logra a los 3 años.

Los especialistas resaltan la importancia de un diagnóstico correcto y temprano para evitar el riesgo nutricional y la modificación innecesaria de los hábitos alimentarios de los niños.

Según la Academia Americana de Pediatría, el grado de riesgo de padecer este tipo de alergia alimentaria está definido por los antecedentes genéticos y requiere de dos familiares de primer grado para desarrollarla. Para la Sociedad Europea de Gastroenterología-Hepatología y Nutrición Pediátrica, se requiere sólo un familiar.

Fuente: docsalud.com

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